Acero galvanizado

Acero galvanizado

El acero galvanizado en caliente con zinc tiene diferentes ventajas y las principales son las siguientes:

  • Gran resistencia mecánica
  • Protege las piezas integralmente en su parte externa e interna.
  • No hace falta mantenerlo.
  • Es fácil de pintar.
  • Cuenta con una duración excepcional.

Las propiedades de los recubrimientos de zinc

Los recubrimientos con zinc mediante la galvanización en caliente poseen diferentes propiedades, como:

  • Se adhieren fácilmente al acero.
  • Son muy resistentes a la abrasión.
  • Recubren integralmente las piezas.
  • Tienen una larga vida útil sin que sea necesario un mantenimiento.

La estructura de los recubrimientos obtenidos por galvanización o por procedimiento continuo está compuesta por una capa de zinc puro en su parte externa y varias capas de zinc hierro, que están unidas perfectamente al acero de base.

Esta característica es la que hace que los recubrimientos tengan unas significativas  propiedades mecánicas como su fácil adherencia, una notable resistencia a la abrasión y a los golpes.

Por consiguiente, puede decirse que este tipo de protección es una de las completas, económicas, duraderas, efectivas y versátiles que pueden hallarse en la industria.

Características del proceso

Como esta galvanización se logra introduciendo al acero en una batea repleta de zinc, el mismo queda recubierto tanto exteriormente como también en sus partes huecas. Esta situación no se alcanza con otras modalidades, como la metalización con zinc o el zincado electrolítico. Dos procedimientos que no permiten la protección de las partes de la pieza que no se ven o las partes interiores. Por lo tanto, el acero galvanizado gana varios puntos en ese aspecto.

No obstante, la característica más importante a la hora de decidir proteger al acero con la galvanización en caliente es, seguramente, el tiempo que dura. Lo cual hace que esta protección sea muy económica, dado que durante toda su vida útil no será necesario realizar erogaciones de dinero para mantener el objeto recubierto.

El tiempo que dura la protección de los recubrimientos logrados por la galvanización del acero por inmersión en caliente, dependerá de la cantidad de zinc que se utilice por unidad. Esto quiere decir que uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es el espesor del recubrimiento. También son importantes para medir la duración y las condiciones del medio ambiente a las que estará expuesta la pieza recubierta.

Una vez que se conoce el volumen del recubrimiento que se ha galvanizado en caliente ya sea por tomar las medidas de la pieza de acero de antemano o por los valores aproximados de acuerdo a los grosores que establece la norma UNE en ISO 1461, y considerado las estimaciones de pérdida de zinc por año según la norma UNE en ISO 14713, para las distintas clases de corrosividad ambiental, resulta sencillo calcular cuál será la vida útil del galvanizado por inmersión en caliente a cualquier elemento de acero.